YIN YOGA
15 enero 2026 •
19:30 - 20:45
C. Sigfrido, 9, Planta 1, Sala 1, Cruz de Humilladero, 29006 Málaga
Yaiza CJ
Soy Yaiza, y aunque pueda hablar de mí con palabras, entiendo el yoga como un camino de desidentificación. Por eso mismo no se muy bien cómo definirme, pero voy a intentarlo.
Una de las cosas que me caracteriza es el brillo de los ojos. En ellos se proyecta la transparencia y autenticidad con las que me presento al mundo, y tambien con las que intento verlo. Quienes me conocen suelen decir que saco lo mejor de las personas; que la verdad, aunque a veces sea dolorosa, quita capas y velos que nos impiden ver quiénes somos realmente. Esa es, precisamente, una de mis cualidades: recordarte la luminosidad que ya contienes, esa semilla de esencia pura que vive en tu interior.
Acompaño desde la presencia, la
honestidad y la escucha. A veces desde la palabra y otras desde el silencio, pero siempre con sensibilidad y comprensión.
Mi propio recorrido me ha enseñado a transformar las dificultades en aprendizajes y fortalezas, y esa experiencia atraviesa mi forma de instruir.
Cuando ofrezco prácticas más lentas o complementarias a estilos dinámicos, lo hago como una invitación a la rendición, a la pausa. El yin nos enseña a sostener la quietud, a dejar de hacer para sentir que somos. Nos instruye a estar cómodos en la incomodidad, una habilidad imprescindible dentro y fuera de la esterilla.
Si el yoga dinámico nutre y fortalece los músculos, el Yin Yoga riega las raíces profundas del cuerpo. Llega a donde el movimiento no alcanza: a los tejidos conectivos (fascias, ligamentos, articulaciones), remodelándolos para ganar movilidad desde la calma. Nos saca del estado de 'lucha o huida', reduciendo el estrés y la ansiedad, y mejorando la calidad del sueño. En esencia, se trata de sentir y observar, de aprender a estar con lo que surge -una sensación, un pensamiento, una emoción- sin juicio.
Mi intención es ofreceros un espacio seguro y guiaros para que escucheis vuestra propia sabiduría corporal. Usaremos apoyos para que cada postura sea un estiramiento nutritivo y nunca doloroso. La invitación es a soltar toda lucha y rendirse a la experiencia.
El Yin Yoga no sustituye a las prácticas activas, las complementa y las completa. Es el espacio donde el cuerpo asimila, integra y se recupera.
No se trata de llegar más lejos, sino de llegar más adentro. Es una práctica que invita a lo profundo, y en esa búsqueda, puedo acompañarte.
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Descripción
Yin Yoga es una práctica suave, profunda y meditativa, que invita a bajar el ritmo y a conectar con el cuerpo desde la quietud y la escucha interna. A diferencia de los estilos dinámicos, en Yin Yoga las posturas se mantienen durante varios minutos, permitiendo trabajar de forma consciente sobre los tejidos profundos: fascias, ligamentos y articulaciones.
La práctica se realiza principalmente en el suelo, con el apoyo de materiales como bloques, cojines o mantas, adaptando cada postura a las necesidades y posibilidades de cada cuerpo. No se busca el esfuerzo muscular, sino la entrega progresiva, la respiración calmada y la presencia.
Es una práctica complementaria ideal para estilos más activos como Ashtanga, Rocket o Vinyasa, y también una excelente puerta de entrada al yoga.
✨ APTA PARA PRINCIPIANTES
No es necesaria experiencia previa. El profesor guía la práctica con atención, ofreciendo opciones y soportes para que cada alumno pueda sentirse cómodo, seguro y sostenido desde el primer momento.
Yin Yoga es un espacio para pausar, soltar y reconectar, donde menos es más y cada respiración se convierte en una oportunidad para habitar el cuerpo con amabilidad y consciencia. 🧘♀️✨